Sin Messi la Albiceleste no tiene paz

La Hora

Miércoles 29 de marzo de 2017

Los de Bauza no pudieron superar la altura del Hernando Siles y siguen sin convencer con su juego.
Gabriel Arce G.

Toda la historia previa al duelo ante Bolivia, con Lionel Messi castigado por cuatro fechas, significó que Argentina cargara más presión en su pesada mochila. Y en los 3.600 metros de altura de La Paz, eso se sintió. Sin su figura, y con un equipo completamente distinto al del duelo con Chile, la Albiceleste sucumbió.

Con el Hernando Siles repleto como pocas veces en esta eliminatoria, el cuadro de Edgardo Bauza saltó al césped boliviano con todos sus defectos tácticos. Una vez más quedó expuesta la dependencia de Messi ante un el equipo boliviano que eleva su rendimiento como local.

Los primeros veinte minutos tuvieron como tónica a una Argentina totalmente replegada en los primeros 25 metros de su campo. La escuadra verde, en cambio, insistía con ímpetu en romper el muro defensivo de Bauza.

Rojo, Funes Mori, Musacchio y Roncaglia defendían como podían a la zaga trasandina, mientras que Banega y Pizarro no lograban articular nada en su mediocampo.
Así, era cuestión de tiempo para que los altiplánicos lograran el desnivel. A los 31’ minutos el experimentado Juan Carlos Arce anticipó por arriba a Roncaglia y colocó el balón a la izquierda de Sergio Romero. Antes del fin del primer lapso, la visita tuvo dos ocasiones claras para empatar, sin embargo se toparon con una de las figuras, el arquero Carlos Lampe.

El complemento siguió el mismo derrotero, hasta que a los 52’ quedó sentenciado el marcador. Desborde por derecha del lateral boliviano Enrique Flores, centro pasado, control de Moreno Martins y bombazo a quemarropa. Incluso los dirigidos por Mauricio Soria tuvieron el tercero, en los pies de Martins a los 66’.

Argentina, desconectada y sin respuestas desde el banco, sucumbió sin apelación. Así, se queda con 22 puntos y no asegura fondo futbolístico en su camino a Rusia.

“Yo me siento bien y las veces que he hablado con los dirigentes he sentido su respaldo. Y también ha crecido, desde la primera citación hasta ahora, la relación con los jugadores. En lo único en lo que pensamos es en lo que viene”, sostuvo Bauza.

“Entraron los que tenían que entrar, los que pensé que eran mejores para el momento. En el primer tiempo el equipo no pudo encontrar la pelota como en el segundo. Esto va a ser una lucha y vamos a seguir peleando”, cerró.