En Providencia se pueden probar los sabores más representativos de Venezuela; masas fritas con queso y guayaba, y un panqueque de choclo con mechada.

Nuestro país tiene algo que lo hace muy atractivo para los inmigrantes. No sabemos bien qué es; si hacemos una encuesta rápida a todos nuestros conocidos connacionales probablemente surjan quejas sobre nuestras febles instituciones y malhumorado carácter. Pero cada vez más extranjeros han encontrado un hogar en Chile. Y para los que nos gusta conocer otras culturas engullendo sus platillos, se agradece que vengan.

Y los venezolanos quizás no son los más numerosos visitantes de la última oleada migratoria, pero tienen una cocina muy interesante que ofrecer. Papelón Sabroso es una picada que ofrece exclusivamente platos venezolanos.

Aunque la cocina venezolana comparte la mayoría de sus preparaciones con sus vecinos colombianos, en Papelón Sabroso tienen algunos sellos distintivos. Por ejemplo, se pidió una porción de tequeños ($2.000), esas masitas de hojaldre rellenas de queso, pero además, esta versión llanera estaba rellena con dulce de guayaba. Un espectacular ejemplo de la imbatible (y no muy sana) tríada fritura-queso-azúcar.

De fondo, una cachapa queso mechada ($5.200, con sopa, jugo y postre), que resumía muy bien lo que es la cocina venezolana. Es un panqueque hecho de choclo molido con carne mechada deshilachada y queso de mano, un queso venezolano a medio camino entre mozzarella y quesillo. Al primer bocado, el cerebro quiere asociarlo a un pastel de choclo; la masa es dulce y combina con una carne sabrosa, pero después la misma mechada y el queso asumen el protagonismo. La mechada tiene otro perfil de sabor que la nacional, quizás un poco más profundo. Es un plato diferente, que representa la mezcla de sabores dulces y salados del Caribe.

También había papelón, una bebida de caña con limón, pero no hubo páncreas para más azúcar. Prometía ser muy sabrosa, así que quedará para la próxima visita.

Dr Luis Middleton 1682, Providencia.