Tips para atreverse a escoger un motel

Natalia Heusser

Lunes 13 de febrero de 2017

Por lo menos tres veces al mes José Miguel Hurtado (30) y su polola rompen la rutina y visitan algún motel capitalino. Han recorrido bastantes, por eso acumulan varias anécdotas. En una oportunidad se encontraban en la cabina del lobby, esperando por una pieza, cuando se percataron de que eran observados por otra pareja. Se sintieron incómodos y confundidos, pero rápidamente salieron de la duda. “En eso se levanta el tipo, se acerca a nosotros y nos pregunta si queremos compartir una habitación con ellos. Le tuve que decir que no, que a lo mejor en un futuro podría ocurrir, pero que todavía no estábamos preparados para ese nivel”, cuenta Hurtado a La Hora, mientras posa para la foto principal de esta entrevista, que fue realizada en el séptimo piso del motel San Francisco.

Este joven de 30 años es el director y cofundador de MotelNow, una aplicación para celulares que gestiona la reserva de cerca de 1.500 piezas de más de cien moteles de Chile. La idea surgió en el 2011, en una conversación con sus amigos. Ahí se dio cuenta que no existía un sistema que recomendara moteles o que agrupara ofertas y precios. “En el 2014 nos metimos de lleno en este proyecto. En la industria no había nada similar, sólo algunas páginas web, pero eran muy básicas, sin información actualizada. Por eso quisimos dar un salto tecnológico”, explica.

Dice que hoy los moteles están explotando el lado más romántico de los chilenos y que se han sacado el estigma de servir sólo para encuentros casuales entre amantes. Además, señala que la gente los prefiere para vivir nuevas experiencias y que se solicitan en gran cantidad para celebrar aniversarios y cumpleaños.

 

-¿Qué motiva a los chilenos a ir a un motel?
-Actualmente van muchas parejas que antes no lo hacían. En los ochenta y los noventa los moteles eran como un centro de infidelidad y ahora no es así. Cada vez están menos ligados a eso, porque ahora se vinculan más al amor, con ambientaciones que apuntan a las nuevas experiencias y a los festejos.

-Entonces hay un giro más romántico
-De todas maneras y eso ha permitido que se aumente la demanda. Antes se asociaban a lo oculto. Hoy existen menos prejuicios y van matrimonios o parejas estables a regalonearse un poco, a hacerse un cariño.

-¿El 14 de febrero es una buena instancia para celebrar en un motel?
-Es una buena alternativa para el amor. Enero y febrero se caracterizan por tener una baja demanda motelera, pero es increíble cómo cambia todo los días previos al 14 de febrero. Ya se acerca esa fecha y nosotros estamos recibiendo muchas ofertas en tiempo récord.

-¿Crees que nuestra sociedad está más atrevida?
-Definitivamente y eso se ve en todas las edades. Por ejemplo, han aumentado las reservas entre los jóvenes, por eso han aparecido tantas ofertas para ellos, que son muy económicas. En la APP tenemos una “promo joven” en Cozumel, para menores de 27 años. Son por menos horas, pero la idea es que se diviertan por pocas lucas.

-¿Somos juguetones?
-De todas maneras y las apuestas de los moteles son cada vez más innovadoras, con más ambientaciones, para que la gente se pueda divertir. Antes existían las típicas piezas de la polinesia o japonesa, ahora hay ofertas de cárceles, de Cincuenta Sombras de Grey y enfermerías, entre otras. Además, muchos lugares integran Sex Shop y eso ayuda a mejorar la experiencia. También entregan cartas de tragos más elaborados.

-¿En qué se fija la gente para elegir un motel?
-Las mujeres se centran más en los comentarios que hacen otras personas de los lugares y los hombres prefieren que el motel quede cerca. La mujer tiende a verificar más y a revisar más opciones. Ellos son más rápidos.

-¿Cómo hacer una buena elección?
-Si saliste en la noche y te saltó la liebre, se recomienda recurrir a los moteles más cercanos. Si es más romántico o te quieres lucir, se puede verificar si el lugar tiene estacionamiento, habitación con jacuzzi o servicio a la habitación.

-¿Cuáles son las piezas más extrañas?
-Hay moteles temáticos como el 777 de San Miguel o el Ocho Art Hotel de Recoleta que se destacan en este aspecto, pues le han puesto mucho énfasis en la ambientación. Cuentan con habitaciones de cárcel, enfermería, kamasutra o cine. En regiones también hay moteles célebres por sus temáticas, como hotel Fantasía de La Serena y Los Jardines o Alhambra de Valparaíso.

-¿Cuáles son los mejores?
-Hay muchos, pero el Trinidad de La Florida, el 777 de San Miguel, el Jardín de Providencia y el San Francisco y Mosqueto de Santiago son buenísimos.

-¿Dónde se concentran las reservas?
-El Apolo de Vicuña Mackenna, el Bordeaux de La Florida y el Guayaquil en Santiago centro. Este último es uno de los preferidos porque tiene sauna, algo que no se ve en otros lugares.

-¿Hay algún servicio que te llame la atención?
-Dejando de lado la parte de ambientación, que es la apuesta para arriesgarse, supe que el motel Bordeaux implementará un sistema de grabaciones para que la pareja se pueda grabar y después se lleve su disco a la casa. Encuentro excelente que existan nuevas instancias y experiencias.

-¿Cómo están los precios del mercado?
-El promedio varía entre los $20 y $25 mil por tres horas, pero siempre hay ofertas. De hecho el motel San Francisco, de 8 de la mañana a 2 de la tarde, cobra menos de 10 lucas.

-¿Revisan los locales?
-Hacemos un análisis, verificamos precios, los comentarios, los servicios que tienen y hacemos un análisis de calidad. También vamos a los moteles y los recorremos.

-¿Qué no debe faltar en un motel?
-Ojalá que tenga estacionamiento integrado a la habitación para que todo sea más fácil. Creo que también es importante que esté estéticamente bien decorado. A veces me pasa con moteles que ocupan esfuerzos en ambientar, pero no hay una armonía y eso afecta. Hay algunos que piden que la pieza tenga espejos, aunque no es imprescindible. Por otra parte, debe haber un buen nivel de higiene, aunque esto se cumple rigurosamente.

-Muchos creen que los moteles son sucios.
-No es así. Yo te diría que los moteles son más limpios que los hoteles. Lo que pasa es que el chileno es muy crítico y como tiene esta imagen de que el motel es sucio, lo primero que hace al llegar a la pieza es revisar si las sábanas están limpias o si el jacuzzi está impecable. Esta presión hace que el motel se preocupe doblemente de la limpieza. En ese sentido he visto una preocupación y es un mito el tema de los moteles sucios. Algunos dicen que les da lata ir a tener sexo donde sabes que otra gente también lo ha hecho, ¿acaso piensan que las camas de los hoteles son solo para dormir? Son tonteras.

-¿Los moteles cumplen con darle un aire a la intimidad?
-Sí, de todas maneras. Vemos a parejas con hijos que no tienen un espacio de intimidad y necesitan de un nido nuevo y eso lo logran con los moteles. También es una idea para aquellos que han perdido el fuego sexual o han caído en la rutina. Los moteles sirve para cambiar esta dinámica y salir a probar cosas nuevas.

-¿Qué permite hacer la aplicación?
-Aquí se ven los servicios de los moteles y los comentarios, que es una de las secciones más visitadas porque se pueden verificar las experiencias de otros usuarios. Luego de eso está el proceso de reserva, donde el sistema verifica la disponibilidad de piezas y el usuario puede elegir entre las que están disponibles. Así llegas directamente a la habitación y no tienes que pasearte de motel en motel.
-Además, hace pocas semanas, a través de la fanpage de Facebook MotelNow, abrimos una sección “confesiones”, para conocer las anécdotas de los usuarios. El primer día tuvimos más de 600 confesiones. Eso sí, hacemos filtros para que no se publiquen garabatos o cosas muy subidas de tono.

-¿Cuál es tu historia favorita de la sección?
-Hay muchas. Pero hay desde personas que han rebalsado los jacuzzis, hasta gritos escandalosos en los pasillos.