La difícil rehabilitación de los animales silvestres

Emma Antón

Miércoles 15 de febrero de 2017
Noticias

Muchos ejemplares que se salvaron tienen un largo camino para poder recuperarse debido a las diversas lesiones que sufrieron.

La foto principal que acompaña este artículo corresponde a uno de los animales que sobrevivieron los peores incendios en la historia de nuestro país: es una zorra chilla adulta, que no pesa más de tres kilos.

El pequeño ejemplar proviene de Curepto, en la Región del Maule. El jueves pasado, hace justo una semana, llegó hasta la clínica veterinaria del Zoológico Nacional, donde está siendo tratada por sus graves quemaduras. “Llegó con quemaduras en sus cuatro patitas, lesiones profundas. La mayoría son grado dos, pero hay otras que incluso son grado tres porque hay exposición de hueso. Perdió todos sus cojinetes y uñas, pero afortunadamente el tejido llegó vital, no había muerte de tejido o necrosis y tampoco había infección, lo que facilita la cicatrización de las lesiones”, explica Marisol Torregrosa, encargada de la sección de salud animal del Zoológico Nacional.

La veterinaria explicó a La Hora que el animal no recuperará sus cojinetes, y que en su lugar lo que habrá será tejido cicatricial: “Por eso hay que evaluar después, cuando las lesiones cicatricen, cómo se desplaza, cómo camina, ver si tiene sensibilidad en las extremidades, porque cuando hay quemaduras muy profundas se queman terminaciones nerviosas y pueden quedar zonas insensibles”, indica Torregrosa.

Cada 48 horas, la zorrita debe ser sometida a sus curaciones. Lo ideal sería que fueran todos los días, explica la profesional del Zoológico, pero puesto que es un ejemplar silvestre se debe minimizar la manipulación y el estrés para el animal. “Lamentablemente, este caso tiene un diagnóstico reservado, porque hay un 50 por ciento de probabilidades de que pueda ser reintroducido; si no, va a tener que quedar en alguna institución, quizás en cautiverio o bien como reproductor, porque es una especie silvestre y hay que conservar genética, es una especie protegida. Tenemos que ver cómo evoluciona”, dijo Torregrosa.

Por el momento, la zorra chilla está de buen humor, se incorpora y puede apoyarse estando vendada, y además tiene buen apetito.

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Los otros casos

Al igual que este cánido, otras especies silvestres llegaron hasta el recinto del Cerro San Cristóbal para ser tratadas por lesiones que sufrieron en las zonas de catástrofe.

Alejandra Montalba, directora del Zoológico Nacional, detalló que como centro de rehabilitación reciben más de 600 animales silvestres al año, y que a la fecha ya han superado la centena. “Entre los animales que nos han llegado por los incendios, ya van trece que hemos tratado por diversas lesiones. Recibimos zorros, algunos reptiles -como lagartijas chilenas-, una araña pollito y varias aves. De la Séptima Región llegó un jote cabeza negra con todas las plumas quemadas”, contó Montalba.

Esta última ave, una vez que sus lesiones fueron tratadas y recuperó peso, ya que venía en baja condición corporal, fue derivada al Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces. Ahí deberá pasar un largo proceso antes de ser liberada, porque tiene que mudar todas sus plumas. “Nosotros como centro de rehabilitación lo que hacemos es recibir estos animales, darles todos los cuidados clínicos que sean necesarios y posteriormente se liberan o son llevados a otros centros de rehabilitación, para que aprendan a cazar, o a volar, para estar aptos para ser liberados al medio”, aseguró la directora del Zoológico Nacional.

Los animales silvestres que llegan hasta el recinto son derivados por instituciones como el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la PDI, Carabineros y también por personas particulares que se encuentran con ejemplares dañados.

Conaf crea red de coordinación por fauna silvestre afectada por incendios

Una convocatoria de la Conaf permitió crear una red de coordinación que establecerá protocolos técnicos para trabajar la afectación de la fauna silvestre en caso de incendios forestales.

El objetivo es generar una red única de trabajo, con el fin de realizar las atenciones veterinarias a los ejemplares que se vieron dañados, para que luego sean trasladados a centros de rehabilitación. Fernando Aizman, gerente de áreas silvestres protegidas de Conaf, explicó que hay que conocer bien los protocolos de atención y rescate, ya que muchos de estos animales están en estado de shock y pueden tener conductas agresivas hacia las personas. Además, muchos de ellos pueden presentar graves quemaduras de piel y patas, como también de córneas, por lo cual estarán semiciegos.

En el encuentro participaron representantes del SAG, Parque Metropolitano de Santiago, Colegio Médico Veterinario y la Asociación de Médicos Veterinarios de Fauna Silvestre de Chile.