Cómo ayudar a los niños que entran al jardín infantil

La Hora

Domingo 26 de febrero de 2017

Padres deben estar tranquilos para no traspasar su nerviosismo a los hijos. La pimera separación con sus adultos cercanos puede afectar a los pequeños, por lo que requieren apoyo.
Por Isabeau Lavanderos

Si bien la inauguración oficial del año preescolar se realizará el lunes 13 de marzo, desde esta semana muchos niños ingresarán al jardín infantil por primera vez, en una situación que puede emocionar a los padres y complicar a los pequeños que se alejan de los adultos que son más cercanos.

Desde la Subsecretaría de Educación Parvularia señalaron a La Hora que la matrícula oficial en 2016 fue de 785.368 niños, en un total que incluye a jardines infantiles de Junji y Fundación Integra, escuelas municipales, particulares subvencionadas y educación especial. La cifra no incorpora a los establecimientos particulares.

El organismo indicó que en los últimos tres años se registra un aumento sostenido de esta matrícula, por lo que esperan mantener la tendencia este 2017. Respecto a los problemas que podrían experimentar los niños en su primer acercamiento al sistema educativo, desde la subsecretaría explicaron que “no es posible anticipar cuánto tardará un niño en adaptarse, sin embargo, existen elementos que pueden dar luces de que algo no anda bien y es necesario poner máxima atención”.

“Si la reacción de tristeza al quedar en el establecimiento aumenta a medida que pasan los días, aparecen síntomas de malestar físico sin explicación médica, o pesadillas, entre otros signos, es necesario que los adultos a cargo hablen con las educadoras y técnicos para saber cómo está el niño o niña durante la jornada y establecer estrategias conjuntas, respetando siempre sus ritmos, necesidades y características”, indicaron.

preescolar

Existen reacciones comunes en los primeros días como: alteraciones en los patrones de sueño o alimentación; malestares físicos producto del nerviosismo como dolores de estómago o de cabeza; también hay casos en los que el niño no llora cuando lo dejan, sino que cuando lo van a buscar, ya que “es ahí cuando se dan cuenta y piensan que estaban con un extraño y conectan con lo que ha significado estar separados o lejos”, dice Cecilia Rodríguez, psicóloga de Fundación Integra.

Para que este no sea un proceso traumático o muy largo, es necesario realizar un trabajo previo al ingreso, en el que se les debe explicar la nueva situación desde una perspectiva infantil. “A veces los adultos decimos ‘pucha mi amor, es que tú tienes que ir porque yo tengo que trabajar’. Eso para el niño no tiene sentido. Hay que explicarle que va a ir a jugar, a conocer amiguitos y a aprender a decir cosas nuevas”, dice Rodríguez.

Pero dejar a los hijos en un lugar desconocido suele ser también una experiencia difícil para los padres. Por esta razón, se recomienda buscar un jardín infantil que satisfaga las necesidades y expectativas necesarias para que el adulto logre mantenerse tranquilo y confiado con la nueva rutina de su hijo. Rodríguez explica que “no se espera que el adulto significativo esté feliz, ni que sea un proceso fácil. Es importante comprender que pueden emerger sentimientos difíciles y es necesario poder hablar sobre esto con otros adultos”.

Además, vivir esto de manera correcta y abierta será beneficioso para el mismo niño, ya que según la especialista mientras “más conciencia tengamos de esto, más confianza van a tener los niños”.

Consejos:

  1. Es importante explicarle al niño que tendrá nuevos amigos y así prepararlo con una mirada positiva al cambio.
  2. Llévelo antes a conocer el jardín o colegio. Muéstrele su sala, el baño y los juegos para que se sienta más seguro.
  3. Los hábitos y horarios de alimentación y sueño de los niños se modificarán. Es importante adecuarlos con anterioridad al primer día de clases.
  4. Una vez que el niño comienza a ir al establecimiento, es recomendable que la asistencia sea lo más continua y sistemática posible.
  5. Hay que permitirle llevar al recinto algún objeto o juguete que le guste durante el primer periodo. De esta forma se sentirá más seguro.
  6. Tras dejarlo en el jardín, no le mienta, ni salga a escondidas de la sala. Explíquele que se irá, pero que volverá a buscarlo más tarde.
  7. Evite traspasarle sus miedos y aprensiones por esta nueva rutina. Si usted se muestra seguro y tranquilo, será más fácil para los niños enfrentar los cambios.
  8. Se recomienda aceptar y respetar los sentimientos del niño o niña, validando la expresión de sus emociones sin retarlos o castigarlos porque están nerviosos.