Sin manos ni pies, Philippe Croizon corre su primer Dakar

Francis Mella

Lunes 09 de enero de 2017
Gente

El francés sufrió la amputación de sus cuatro extremidades hace 22 años. Su objetivo es presentarse en el podio de llegada en Buenos Aires. Croizon compite en la categoría coches y se ubica 68°.

En 1994, con apenas 26 años, el joven Philippe Croizon subió a su techo a arreglar una antena, momento en el que recibió una descarga de 20 mil voltios durante 20 minutos. Debido a ese accidente, el galo sufrió la amputación de sus cuatro extremidades y si bien en un principio no quería vivir, un nuevo aire lo llevó de lleno al deporte de alto rendimiento.

Más de dos décadas después, ese joven galo es uno de los cientos de competidores del Rally Dakar. A sus 47 años, el piloto debutó en la prueba motor más exigente del mundo arriba de un buggy, tras completar varias hazañas en natación, como cruzar el Canal de la Mancha y unir los cinco continentes a nado.

Su primer Rally
Arriba de su BMW modelo X6, un auto especialmente equipado en Berlín y adaptado para sus condiciones, Croizon utiliza un joystick (un control muy parecido al de los videojuegos), que utiliza para acelerar, frenar y girar el volante, todo esto con su muñón derecho. Con el izquierdo, en tanto, enciende las luces y pone la marcha atrás.

“Lo controlo todo con el brazo derecho; con el izquierdo no hago prácticamente nada, sólo encender las luces y poco más. Esto es como jugar a un videojuego en una pantalla gigante”, bromeó en entrevista al diario Marca.
Su meta, confesó es llegar a la meta en Argentina el próximo 14 de enero. “Llegamos a este desafío y espero poder saludar a todos desde la rampa de Buenos Aires. Detrás de esta sana locura hay doce personas de asistencia y muchas horas de preparación. Es una nueva posibilidad para sentirme vivo”, señaló el aventurero antes de la largada.

Corrida hasta la cuarta etapa tras 2558 kilómetros en total, Croizon se ubica en el lugar 68 de la clasificación general.