El escritor Sergio Fritz Roa suma ocho años investigando a la Recta Provincia, una sociedad de brujos que surgió en Chiloé durante la Colonia y que le valió a la isla su halo de misterio. ¿Cómo es que sabemos tan poco sobre una de las historias más fascinantes que han ocurrido en suelo chileno? Acá Fritz ensaya una explicación.

Sergio Fritz Roa se enteró del terremoto que sacudió a Chiloé al día siguiente. Pese al remezón, la rutina del isleño común y corriente no sufrió alteraciones, y sólo una parte de la carretera que une Chonchi con Quellón, recientemente remozada, colapsó. Las iglesias de madera, en cambio, resistieron el impacto estoicamente. “Todo lo que viene de afuera cayó; lo más autóctono y nativo permanece. El chilote tiene esa conexión con la naturaleza que el santiaguino perdió hace décadas. Mientras esté vivo ese espíritu, la naturaleza responderá. Creo que lo que hemos querido instaurar desde Santiago, como el puente, el mall, ese tipo de modernidad ajena a la isla, repercute en ese entorno y el chilote lo repele”, dice él.

Estudioso de la metafísica y el arte fantástico, escritor y fundador de la editorial Bajo los Hielos, Fritz ofrece una interpretación esotérica de la historia más oculta de la isla: aquella que habla de una sociedad secreta de brujos llamada la Mayoría, que renombró a Chiloé como la Recta Provincia, y estableció sus propias jerarquías y normas. Tal llegó a ser su influencia, que el gobernador de la época, Martiniano Rodríguez, llevó a juicio en 1880 a la organización, por constituir un poder paralelo a la administración central. De esta agrupación, sobre la cual aún se teje un manto de dudas, habla esta entrevista. Fritz acaba de publicar la cuarta edición de su libro La Recta Provincia: una cofradía de brujos en el sur de Chile.

-¿Cómo llegaste a la Recta Provincia?
-En mi niñez mi papá me llevaba al sur y siempre me llamó la atención esa imagen endulzada de los personajes mitológicos. El Trauco era un personaje medio simpático; la Pincoya, una sirena. Pero yo ya sabía que se hablaba de brujería. Hace cinco años me metí más. Todos miran a Europa y acá la Recta Provincia fue la sociedad hermética más interesante que ha habido en Chile. Es algo único a nivel mundial. Lo más parecido es la masonería, pero acá se alteró la geografía, se cambiaron los nombres de las ciudades. Hubo cargos jerárquicos, elementos mágicos, un tipo de iniciación muy claro. Había venganzas, envenenamientos. Creo que lo más propiamente nacional sería la Recta Provincia.

-Dijiste en una charla que no había nada más chileno que la Recta Provincia.

-Así lo siento. Ciertos historiadores dicen que es algo netamente indígena, pero también hay elementos de magia gallega. No todo era indígena. Está la llave de la “alquimia” para abrir la cueva de Quicaví, donde supuestamente se juntaban los brujos. En un diario se habla de unos ritos donde se menciona a Baco y Platón. Todo eso es europeo. Esta fusión queda clara con el duelo en Tenaún entre la bruja chilota Chilpilla y el explorador español José de Moraleda, que sería el origen de la Recta Provincia en la Colonia. La bruja deja en seco el barco de Moraleda, tras lo cual él le regala un libro de hechicería del que se desconoce su paradero.

-¿Cuánto se sabe de la Recta Provincia?

-Lamentablemente, los archivos del juicio a los brujos de Ancud se quemaron. Quedaron revistas folclóricas y diarios que tomaron parte del proceso. Y la tradición oral. La brujería era algo que estaba en el aire, pero hasta el juicio no se sabía lo bien organizada que estaba la Recta Provincia.

-¿Por qué se decide enjuiciarla?

-El gobernador tomó como causa propia el hecho. La Recta Provincia era un estado dentro de otro estado, que estaba interviniendo en temas de salud, de justicia. Se hablaba de los reyes de la tierra, reyes bajo la tierra, reyes de las Españas. En los diarios aparece una reina o princesa. Eso es otra cosa curiosa: en Europa la brujería está representada por mujeres, se habla de los aquelarres; en cambio, en Chiloé son brujos, es un mundo masculino. Eso lo hace muy distinto de otras organizaciones mágicas clásicas.

-¿Es cierto que esta organización derivó en una especie de mafia italiana?

-Hay autores que así lo creen. Inicialmente era una especie de cooperativa de socorros mutuos entre indígenas y mestizos. Como había desconfianza con la gente que no era de la isla, ellos mismos administraban la justicia. Sin embargo, el tema se destapa por la muerte de un brujo importante que es acusado por otro brujo. O sea, ya no recurren a su propia justicia, sino que van a los tribunales chilenos, y eso le hace perder su naturaleza original hasta debilitarla. Se dice que la Recta Provincia sigue viva, que su centro se trasladó a otra región.

-¿Cómo se aplicaba esa justicia?

-Había demandas o libelos. Una señora, por ejemplo, podía acudir porque otra persona le hizo un mal de ojo a su hijo, y quería una retribución o venganza. El secretario tomaba acta y lo llevaba a un superior jerárquico para saber la sanción. De ahí surge algo muy curioso, que existe en algunos lados de Chiloé: pólizas de seguro para protegerte de la brujería.

-¿Cómo es eso?

-Hay datos. Se menciona que una forma de que no te toquen los brujos en Chiloé es contratar una póliza de seguro para velar por tu seguridad y tú pagas para que los brujos no te hagan nada. Eso sale en el papel. Están hasta con estampilla.

-¿Hay lugares más cargados que otros en Chiloé?

-Quicaví, el supuesto punto de reunión de los brujos. Ahora cuando viaje de nuevo quiero ir en busca de la famosa cueva. Yo dudo que esté en Quicaví. En un juicio, ellos no iban a ser tan torpes para delatar su lugar principal de reunión. Sin duda en Quicaví había un poder, pero con la cueva pudieron dar una falsa pista. Amigos me dicen que la cueva está más al sur. Tenaún también es una zona cargada.

-Has señalado que en Chile habría un reino subterráneo unido por cuevas.

-Claro. Sostengo que Chile está interconectado por las cuevas. Los mapuche tenían las renu. Y en toda la geografía nacional hay cuevas de brujos: Salamanca, Talagante, Melipilla. Sería maravilloso imaginar que debajo de este suelo están ocurriendo ritos. Hay especulaciones sobre cómo los libertadores chilenos viajaban tan rápido. Sería a través de cuevas.

-Había varios ritos de iniciación como el “antibautismo”: pasar por una cascada de agua hasta eliminar el bautismo católico. ¿Cómo era el resto?

-Ese es el más suavecito. Cuando ves que uno de los ritos era matar al ser más querido o que se hacían maleficios a distancia, empiezas a descreer esa imagen medio Disney de la mitología chilota y a saber que existe también ese lado más oscuro.

-Se dice que los brujos volaban.
-La del brujo Zapata es una de las grandes historias. A él lo entierran y vuelve a salirse, y por eso le ponen una roca en el cementerio de Quicaví. Ahí hay otros símiles: mientras en Europa la escoba le sirve a las brujas para volar, en Chiloé el macuñ, un chaleco hecho con cadáver humano, cumplía la misma función. El macuñ tenía cierta luminosidad y por eso muchos chilotes creen que hay un brujo volando cuando ven en la noche una luz verde.

-En Chiloé pareciera que la gente es sigilosa para referirse a los brujos.

-Claro, hay dos actuares: unos que ridiculizan el tema, o que lo atribuyen a cosas pasadas, pero los más viejitos te dicen con más confianza que sí existen.

-O sea, hay que ganarse la confianza.

-Los isleños son así, no te revelarán sus lugares más sagrados a la primera. Una persona muy de fiar, en una playa puntual de Chiloé, fue a escuchar música con un amigo cuando sintió un ruido raro. Se movió la arena, y salió un ser verdoso, medio antropomorfo, que los miró con un ojo negro, y saltó desde la playa hasta un islote. Para él éste era un brujo. Otro chilote que vive en Santiago, muy descreído, me dijo que al cruzar el canal de Chacao sentía que había pájaros que lo atacaban, y él interpretaba que eran brujos. Los más escépticos en Chiloé tienen en su inconsciente este imaginario.

-Después de esta entrevista a la gente no le van a quedar ganas de ir a Chiloé.

-Chiloé es un universo, y ahí encuentras luz y sombra. La luz está en los paisajes, en las iglesias, lo cual nos hace pensar que su construcción sería para contrarrestar el poder oscuro de los brujos.

-¿Coexiste la magia y la brujería ahí?
-Esa es una discusión grande, si magia y brujería no son la misma cosa y que sólo cambia la dirección, la ética tras el acto.

-¿Corre peligro el que se mete con los brujos?

-Sin duda, a todos los que han escrito algo sobre el tema les pasa algo. A mí se me cayó el computador y me borró el archivo de la primera edición del libro. No lo perdí porque una hora antes me lo había mandado al mail. La vida se te acelera más, las cosas que te pasaban en cinco años, te pasan en menos tiempo. Pero si uno lo aborda con respeto, no hay problema.