Larga vida al Bar Liguria

Consuelo Goeppinger

Jueves 19 de enero de 2017

Pocos restaurantes santiaguinos pueden decir que tienen más de veinte años de vida. El clásico Bar Liguria es uno de ellos que, por estos días, ostenta la cifra no menor de llevar 26 años con sus puertas abiertas.

Fundado el 10 de agosto de 1990 en un local que ya no existe, justo en la esquina de Tobalaba con Providencia, desde ese entonces que el corazón de este lugar está puesto, principalmente, en dos cosas: buenas cañitas de vino y cerveza –y otros bebestibles con malicia– y, por supuesto, comida rica. Son preparaciones sin pretensiones, que apelan al sabor casero, a la sazón chilena, a los platos que comemos –o comíamos– en casa y en proporciones más que generosas. Hay plateadas, cazuelas, carne mechada, porotos granados, pichangas y más, además de platos criatureros con carnes como conejo, chancho y otros animalitos.

Más de un cuarto de siglo ha pasado desde esa fecha fundacional y, por suerte, esos dos grandes pilares se han mantenido. Aunque claro, ahora hay que sumarle un buen servicio, una cocina ágil, un ambiente animado y otros cientos de pequeños detalles que hacen del hecho de ir al Liguria toda una experiencia.

Con tres sucursales funcionando –Luis Thayer Ojeda, Pedro de Valdivia y Manuel Montt, esta última, la más emblemática–, hoy el Bar Liguria es un verdadero imperio, aunque en apariencia no lo parezca: sus tres locales suman más de 2.000 metros cuadrados, trabajan más de 200 personas, tienen un equipo multidisciplinario que incluye hasta ingenieros en alimentos y cocinan mensualmente toneladas de comida. Solo para que se hagan una idea: todos los meses se venden más de 4.000 porciones de carne mechada, 7.400 platos de plateada, 1.000 jarras de borgoña y 320 kilos de pebre.

Todo lo que he mencionado anteriormente se puede leer –y hasta saborear– en el recién estrenado libro “Bar Liguria: Memoria y Sabor”, que incluye no solo la historia de este bar, sino también 90 recetas clásicas de sus distintos locales –sí, la plateada y la mechada aparecen detalladas paso a paso–; además de anécdotas, historias de curados, un playlist liguriano y más. Una publicación de preciosa factura, para leer –y releer– todo el tiempo, que celebra como corresponde estas más de dos décadas funcionando con la misma calidad desde sus inicios.
Disponible en principales librerías y vía web a $34.990.