Con 31 años y dos aclamadas producciones, ya ha sido nominado al Oscar y batió récords en los recientes Globos de Oro.

El nuevo “chico de moda” en Hollywood tiene un currículum que ya quisiera cualquier cineasta en ascenso. Con apenas 31 años, Damien Chazelle pasó de tímido músico a consentido de la industria, presentando en los últimos años dos de las películas más aclamadas. Su más reciente triunfo es La la land, musical que recibió inesperados siete Globos de Oro en la ceremonia del domingo (incluyendo mejor película y mejor director) y que se perfila como la gran favorita de los Oscar 2017.

Nacido en Rhode Island, es hijo de la escritora Celia Martin y el franco-estadounidense Bernard Chazelle, informático amante del jazz y el blues. Fue él quien lo motivó para tomar clases de batería, en las que practicaba hasta diarias.

La Universidad de Harvard le dio los conocimientos audiovisuales que hoy lo hacen triunfar. Aún como alumno, escribió, produjo y ayudó a filmar Guy and Madeleine on a Park Bench, que ya daba señales de su interés por mezclar el cine con la música. Y aunque continuó tocando la batería en Harvard, reconoció que el pánico escénico frenaría una eventual carrera como músico.

EL GRAN SALTO

Whiplash, nominada a cinco Oscar el 2015, le abrió definitivamente las puertas. Pero el filme que cuenta la dura relación entre un profesor de jazz abusivo y su estudiante no tuvo un fácil arranque. Diversas compañías rechazaron el guión por considerarlo “poco atractivo”. Fue la productora Helen Estabrook quien le dio la posibilidad. A cambio, le pidió que J.K. Simmons interpretara al estricto docente. Primero debió realizar un “corto de prueba”, que fue aceptado por el Festival de Sundance en 2013 y que finalmente ganó el premio a Mejor cortometraje. El triunfo le valió contar con los recursos para el filme estrenado un año más tarde.

El arribo de La la land sería cosa de tiempo, tomando en cuenta que preparaba el guión hace, al menos, tres años. En 2014 reveló a la agencia AFP sentir nostalgia de la era de oro de las comedias musicales en Estados Unidos, y de los estelares papeles a cargo de Jacques Demy, Ginger Rogers, Fred Astaire y Gene Kelly.

“Fue la última generación que bailó jazz, justo antes del rock. Las décadas de 1930 a la de 1960 significan mucho para mi, no sólo cinematográfica sino musicalmente”, afirmó.

Su próximo proyecto es First man, cinta basada en Neil Armstrong. Ryan Gosling (La la land) se pondrá en la piel del astronauta.