Al más puro estilo de EE.UU., el próximo 7 de marzo abrirá sus puertas en Santiago centro, en calle Lord Cochrane con Tarapacá, un edificio que sólo albergará a estudiantes. 

Livinn Santiago es el nombre de esta moderna construcción de 11 pisos, que cuenta con 144 departamentos individuales y compartidos de 1, 2, y 3 habitaciones. En este último pueden vivir hasta cuatro estudiantes, ya que una de las piezas es doble.

El primer piso estará destinado a los espacios comunes, como gimnasio, salón de yoga, un salón de eventos, uno de impresión, lavandería y una sala de recreación, donde habrá Playstation y un televisor para ver los partidos de fútbol. En el patio interior, en tanto, estará el quincho y una piscina; y en el techo se ubicará una terraza destinada para el estudio.

Muchos pensarán que este será el nuevo epicentro del carrete capitalino, pero están equivocados. Aquí hay reglas estrictas que deberán ser respetadas por los residentes o serán eliminados por convivencia. Por ejemplo, no está permitido tomar alcohol en los espacios comunes o llevar invitados sin registro previo.

Quienes postulen a estas viviendas tienen la posibilidad de elegir a sus compañeros a través de un Roommate Matching Software, herramienta con la que pueden buscar los puntos en común con otros candidatos. Si al tiempo no hay afinidad con los compañeros, actuará un staff preocupado de la mediación que podrá reasignar a los estudiantes en otras habitaciones. “Ya hay 33 estudiantes que firmaron con nosotros. Por este año tenemos contratos de marzo a julio, de agosto a diciembre, y de marzo a diciembre. Este es un concepto nuevo y no queremos ser tan inflexibles. Una de las grandes ventajas para los padres es que los integrantes de la comunidad están controlados, además ellos tendrán línea directa con nosotros”, explica a La Hora Eduardo Regonesi, gerente de marketing de Livinn Santiago.

dormitorio

Cada departamento se encuentra totalmente equipados, con televisor, muebles, camas, refrigerador, microondas, internet y hasta un radiador para calentar las toallas en el baño. Lo único que no incluye es la ropa de cama, los utensilios de la cocina y el aseo. “Los departamentos tienen termopaneles, lo que los mantiene alejados del ruido exterior”, precisa Regonesi.

Esta comunidad funcionará similar a un hotel. Tendrá un encargado del edificio que se preocupará de la vida estudiantil, tanto de las normas como de los paseos colectivos. Además tendrá a su cargo el staff de veinte personas destinadas a la seguridad y el aseo. También se contempla una serie de recepcionistas y en la entrada del edificio se instalarán torniquetes que serán abiertos con una tarjeta que poseerá cada joven. Con esta misma credencial se podrán abrir las puertas de los departamentos.

Pensado en estudiantes de otras regiones y extranjeros, el arriendo mensual incluye gastos comunes, cuentas de servicios básicos, y arreglos. Los precios fluctúan entre los $300 mil y los $750 mil. “A Chile anualmente llegan 7 mil extranjeros de intercambio y 19 mil se instalan para estudiar una carrera completa. Para ellos arrendar es muy difícil porque les piden una serie de papeles a los que no pueden acceder. Nosotros les ahorramos esas preocupaciones”, señala Regonesi.

El edificio está a dos cuadras del Metro Moneda, entre los barrios universitarios.