Retomar conectividad, la tarea más urgente tras sismo

María Eugenia Durán

Lunes 26 de diciembre de 2016

Ministro de Obras Públicas viajó a Chiloé y evaluó en terreno los daños. Dijo que reconectar la isla podría tomar 48 horas y no descartó sanciones. Pese a los 7,6 grados del terremoto en Los Lagos no se registraron víctimas.

Una agitada Navidad vivieron ayer los habitantes de la Región de Los Lagos con el terremoto grado 7,6 que los afectó poco antes del mediodía, y que tuvo como epicentro a la zona de Melinka (en la región de Aysén), aunque los importantes daños en la infraestructura vial de Chiloé fue lo más preocupantes de la jornada.

Sin víctimas fatales ni heridos que lamentar, y con un sistema de alerta y un comportamiento ciudadano relativamente bien evaluados, el punto negro de la tensa jornada fueron los importantes daños registrados en varios puntos de la Ruta 5 Sur. Los más impactantes fueron las grietas y boquerones en el puente Tarahuín, en el camino entre Chonchi y Quellón.

Esto generó inmediatamente temores de desabastecimiento, especialmente de combustible, por lo que el Intendente de la Región de los Lagos, Leonardo de la Prida, se apresuró -durante la tarde- a llamar a los habitantes a no atochar las estaciones de servicio pues, según dijo, “hoy día no está cortado totalmente el acceso a Quellón y ya estamos coordinando lo que va a ser un traslado marítimo con barcazas desde Quellón a Castro”.

Añadió, durante una reunión del comité operativo en esa localidad chilota, en la que participó la ministra vocera de Gobierno, Paula Narváez, que se están generando listas en la municipalidad de Quellón para trasladar a Castro a partir de hoy a enfermos y quienes requieren diálisis, así como a estudiantes que necesiten comenzar su proceso de postulación a la universidades.

También informó que tras los cortes de la mañana, durante la tarde se ha “vuelto la normalidad de la energía eléctrica a casi la totalidad de la comuna de Castro y Cucao. Y respecto al agua potable, sólo un sector de Quellón se registró un problema con una matriz, que ayer se estaba reparando.

La preocupación por el tema de infraestructura y conectividad quedó de manifiesto en el traslado inmediato a la zona del titular de Obras Públicas, Alberto Undurraga, para evaluar los daños, conocer los planes de emergencia para normalizar el desplazamiento e, incluso, evaluar responsabilidades.

Undurraga anunció ayer que se realizará un bypass para retomar la conectividad de la Ruta 5. Según aseguró, restablecerse la conexión terrestre entre Quellón y Castro en Chiloé tomará unas 48 horas.

Ante esto, el ministro o descartó buscar responsabilidades en la pavimentación de la ruta, que había sido entregada hace poco tiempo. “El esfuerzo de los primeros días será para restablecer la conectividad y en los días siguientes (determinaremos) si hay responsabilidad en los daños o es en razón de fuerza mayor”, señaló Undurraga.

Al ministro lo acompañaron el subsecretario de Obras Públicas y el encargado de vialidad de la región.

El fuerte sismo 7,6 grados Richter ocurrió a las 11:22 a 30 kilómetros de profundidad y generó una alerta de tsunami que fue desactivada pocas horas después por el SHOA. Se sintió en las regiones de Biobío, La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén.

Durante todo el día de ayer se registraron fuertes réplicas, algunas de más de 5 grados Richter.

Comité de Emergencia

El Comité de Emergencia fue encabezado por la ministra Paula Narváez, quien se encontraba cerca de la zona afectada por el terremoto y quien se reunió ayer con las autoridades locales y con otras venidas de Santiago.

Narváez llegó hasta el Core en Puerto Montt desde donde se trasladó a la isla de Chiloé a hacer algunas inspecciones en terreno y desde el aire en sobrevuelos de helicópteros.

Luego regresó a Puerto Montt durante la tarde para evaluar con sus colegas las medidas adoptadas y en las que se debe trabajar.

Las autoridades anunciaron que varias personas fueron trasladas a albergues especialmente por el peligro generado por daños en sus viviendas. Sin embargo, no se registraron víctimas fatales ni heridos producto del sismo, pero sí gran miedo en la población, mucha de la cual recordó el gran terremoto de 1960 que destruyó Castro.