Pequeños científicos crean jabones con aceite usado

Natalia Heusser

Viernes 25 de noviembre de 2016

Sofía Toro (11) y Constanza Calvo (12) son estudiantes de sexto básico del Colegio Nacional Central de Villa Alemana, en la Región de Valparaíso.

Ambas, junto a la profesora Graciela Fernández, crearon un jabón elaborado con aceite usado de cocina, al que describen como “poderoso”, pues puede eliminar desde grasa hasta tinta de lápices. “Es mejor que el jabón Popeye, es igual de efectivo para desmanchar”, dice Sofía.

El producto no huele mal y es blanco, pues aún no le incorporan colorante. “Varias personas arrojan el aceite a las cañerías y con eso contaminan más de mil litros de agua. Viendo este problema fue que se nos ocurrió reciclar el aceite, el que obtenemos de un local de comida rápida”, agregó.

Para hacer un jabón se necesitan 600 gramos de aceite usado filtrado, al que luego se le agrega soda cáustica, previamente disuelta en 200 gramos de agua.

“Hay varios procesos más hasta que por fin obtenemos el resultado, después de cuatro semanas. Si no se espera ese tiempo, la soda cáustica puede provocar daños. Además, el jabón sólo se puede usar en las manos, no en el cuerpo”, señala la niña.

Esta idea es parte de lo 54 proyectos seleccionados de estudiantes de 5° básico a 3° medio que destacan en la Feria Científica Escolar, que se realizó en la Plaza de la Ciudadanía Sur de Santiago, en el marco del XVII Congreso Nacional Escolar de Ciencia y Tecnología, que impulsa el Programa Explora de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (Conicyt).

El encuentro finaliza hoy y se seleccionarán las mejores iniciativas que representarán a Chile en competencias internacionales.

Otro de los participantes fueron los estudiantes de la Escuela Básica Municipal y Especial Nº 1584 “Profesora María Luisa Sepúlveda”, de Quilicura, quienes hicieron un termo acumulador asociado a un calentador solar construido con Tetra Pack, para calentar el agua de las duchas del establecimiento.

Jóvenes de San Carlos hacen vendajes en base a seda de araña

Desde abril pasado que Geraldine Rivas y Diego Parra trabajan en la creación de un vendaje a partir de la seda de araña tigre o araña de jardín. “Antes la seda se usaba para curar las heridas, por eso quisimos estudiar sus propiedades”, dice Rivas, estudiante del colegio Concepción de San Carlos, Región del Biobío.

Así, probaron los efectos de este material en manzanas, verificando que se logra disminuir el proceso de oxidación de la fruta y regenera su tejido, algo que podría funcionar en la piel humana.

Con un cotonito extraen la tela y en un mes pueden juntar lo suficiente para cubrir un pequeño agujero de una manzana.

Humibot puede medir la cantidad de humedad en la tierra

Humibot se llama un robot vehículo creado por Catalina Fajardo y Catherina Toro, del Liceo 1 Javiera Carrera de Santiago.

Este aparato, controlado vía bluetooth mediante una aplicación móvil que ellas crearon, es capaz de medir a través de dos tenazas las condiciones de humedad presentes en el suelo al momento de la siembra, para obtener resultados óptimos en la agricultura. “También ayuda a mantener el terreno con una humedad constante, para no ocupar agua en exceso y optimizar su uso”, explica Toro.

El prototipo pequeño cuesta cerca de $80 mil, pero uno a escala alcanzaría los $350 mil.