Las especies traídas a Chile que se salieron de control

Natalia Heusser

Domingo 06 de noviembre de 2016

La avispa Cotesia Glomerata ingresó a Chile en la década de los setenta y su misión era combatir a la mariposa blanca Pieris brassicae, otra especie introducida en el país que estaba causando estragos en diferentes cultivos agrícolas. Las voraces larvas de la mariposa arrasaron con las hojas de diversas hortalizas, como repollos y lechugas, y se creía que la avispa era la única que podría detener su acción devoradora.

En 1982 el profesor José Herrera reportó los efectos negativos que estaba causando la avispa, ya que no sólo atacaba a las larvas de esta mariposa, sino que también arremetió contra dos mariposas nativas, la Tatochila mercedis y Tatochila blanchardy. “La avispa es generalista, ataca a todos los hospedadores que pertenecen a un mismo rango de potenciales presas”, dijo a La Hora Rodrigo Barahona, especialista en Conservación Biológica de insectos.

Ahora el problema es que la Cotesia Glomerata se asilvestró, no se tiene un registro actual de su población y sigue amenazando a especies nativas. Barahona explicó que en Chile hay avispas que podrían haber hecho la misma labor, pero faltan investigaciones que descubran el potencial de diferentes especies nativas y así evitar el ingreso de controladores biológicos que pueden resultar dañinos.

Junto a esto, afirmó que también se debe aumentar la fiscalización de cargamentos ingresados, sobre todo de frutas, para impedir que nuevas plagas hagan recurrir a este mecanismo.

La prevención y vigilancia juegan un rol clave. Si las entidades no están atentas a los embarques, aviones o cualquier tipo de ingreso, existe una alta probabilidad de que una especie se establezca. El rol de la ciudadanía y la academia es clave, ya que muchas veces son estos actores quienes reportan por primera vez estos animales exóticos”, señaló Barahona, de la Sociedad Chilena de Entomología.

El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) ha permitido el arribo de 150 especies de insectos controladores biológicos y en algunos casos el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Nos estamos llenando de especies exóticas y no sabemos que harán sobre las nativas. Por eso es importante hacer un seguimiento, algo que muchas veces no ocurre”, indicó Barahona. Añadió que en otras partes del mundo también están presentando dificultades con especies introducidas. A raíz de eso, cobran importancia los estudios en este ámbito.

“Primero es necesario saber algo de la biología de las plagas ya que con eso se puede saber en qué etapa del ciclo de vida son más sensibles, qué recurso es crítico para su invasión y qué medida, a partir de estas variables sensibles, se deben tomar”, concluyó el especialista.

Voraz chinita está atacando a otras similares a ella

La Hippodamia variegata es una chinita que fue introducida en el país en 1979. Fue traída de Sudáfrica, pero es originaria de Europa. Se supone que ingresarían hembras infértiles, pero la población comenzó a crecer. Su misión era controlar los pulgones de las rosas, pero con el paso del tiempo la especie se asilvestró y empezó a atacar a otras chinitas.

Son depredadoras intragremio. Se comen los huevos y las larvas de otras chinitas, incluyendo los suyos. En los últimos años las especies nativas se han visto enfrentadas a un controlador biológico que no conocían, lo que alteró el equilibrio natural”, explicó el experto Rodrigo Barahona. La Hippodamia variegata tiene muchos puntitos en su cuerpo, a diferencia de la chinita chilena, que tiene líneas. Además, es más pequeña que la chinita arlequín.

Avispa podría estar afectando a mariposas nativas

La avispa Pteromalus puparum fue introducida para controlar polillas, pero se asilvestró. “Se cree que esta especie puede haber tenido efectos negativos sobre Piéridos y Nymphalidos nativos (mariposas). Lo que está claro es que se le ha observado parasitando pupas de las mariposas Vanessa carye, Phoebis sennae y Tato- chila mercedis (Rojas, 2005)”, explicó Barahona.

Junto a esto, dijo que hay otras avispas de género Trichogramma que también se cree que atacan a nuestras mariposas, pero no ha habido una investigación a fondo sobre el caso. “Aunque no hay estudios que demuestren en nuestro país efectos negativos de la introducción de enemigos naturales, esto no significa que no suceda”, finalizó.