Alcalde electo quiere retirar conocida frase "Renca la lleva"

Carlos Fuentealba

Jueves 27 de octubre de 2016

La elección del domingo marcó el fin de una era en Renca. El triunfo de Claudio Castro (DC) significó el cambio de color político en una comuna gobernada por Vicky Barahona (UDI) durante los últimos 16 años.

Y una de las fórmulas que el joven alcalde electo quiere utilizar para marcar la distinción es el retiro de uno de los símbolos de la gestión de Barahona: el célebre cartel “Renca la lleva”, instalado en el Cerro Renca desde 2010.

Castro quiere llamar a una consulta ciudadana para legitimar lo que, en su opinión, sería un acto reparatorio.

“Para los que no viven en Renca el tema es anecdótico, pero para los renquinos está fuertemente asociado a su identidad y es un tema de estigmatización de la comuna. Un renquino que sale a buscar pega, que llega a la universidad, que sale de la comuna, a lo primero que se enfrenta en las conversaciones es al ‘Renca la lleva’, casi siempre dicho de una forma burlesca. Entonces no es algo trivial para ellos”, comenta.

El nuevo edil pretende bajar los costos municipales asociados a este símbolo y destinarlos al presupuesto social de la comuna. “El cartel tiene una iluminación, tiene un seguro contratado, del que nos enteramos cuando se cayó una parte, tiene gastos por cuidadores. Creemos que sería mucho mejor empezar a invertir para transformar el cerro en un parque para la comuna”, argumenta Castro.

Nueva ilusión
Según la encuesta Casen de 2013, un 20% de la población de Renca vive bajo la línea de la pobreza y eso se nota, por ejemplo, en los colmados pasillos de Consultorio Municipal.
En el recinto, decenas de ancianos que esperan por la atención médica, no quieren saber nada de la consigna.
“El cartel fue un gasto inútil que bien se pudo haber hecho en las calles de la comuna, que están en muy mal estado, en parques para los niños o acá en el consultorio”, dice don Richard Leiva (50), mientras espera por sus fármacos.
Similar opinión tiene Lucía Córdoba (74), para quien la prioridad debería estar puesta en la contratación de médicos especialistas para los consultorios y en necesidades de primer orden.
“Aquí hay mucha pobreza, gente que vive hambre, yo participo en la Capilla Santa Cruz y allí nos llegan a solicitar mercadería, porque hay mucha gente que no tiene ni para darle a sus hijos”, comenta.
Ella ve con buenos ojos que el alcalde haya prometido implementar una farmacia popular, pero no tiene mucha confianza en que esa medida funcione de manera estable.
“Ojalá sea un alivio que se mantenga en el tiempo, pero uno nunca sabe, porque todas las escobas nuevas barren bien”, dice.