¿Dónde está la manada salvaje?

Julio Salviat

Domingo 11 de septiembre de 2016

Por su juego y por sus logros, la selección chilena de fútbol se convirtió hace tres meses en centro de atención mundial. Los expertos deseaban entender cómo esos eternos segundones se habían convertido en destacados protagonistas.

Los españoles fueron los que más se preguntaron cómo lo hacía Chile para superar en juego y goles a selecciones aparentemente más poderosas. Ya se habían asustado en el Mundial de Sudáfrica y en algunos amistosos posteriores. Y todo eso había culminado con el mazazo que les significó caer por 0-2 en el Mundial de Brasil y quedar eliminados en primera ronda.

En un documental titulado Perros Salvajes resumieron el juego de Chile, especialmente en el duelo con Argentina. Les intrigaba saber cómo estos modestos sudamericanos habían logrado anular a Messi. Y en ese estudio encontraron las explicaciones.

“El perro cazador africano es duro y ágil. Pero una manada de perros cazadores es una fuerza singular de la naturaleza”, dice la introducción.

Las imágenes son impactantes y reveladoras. Siempre hay tres cuatro o cinco jugadores chilenos rodeando a Messi. Lo mismo ocurre con Agüero, Higuaín o Di María. Y con los rivales clave de todos los equipos.

La indiscutida calidad técnica de argentinos y colombianos se vio minimizada por ese juego solidario y eficiente de los chilenos. Y el desarrollo intenso que proponen los mexicanos se vio impotente, porque Chile también les ganaba en ese terreno.

En Perros Salvajes (buscar en YouTube como Selección Chilena / Perros Salvajes) miran a Chile desde todos los ángulos: cómo defiende, cómo recupera la pelota en cada sector, cómo se organiza, cómo hace las transiciones, cómo ataca, cómo convierte.

Uno ve ahora al equipo perdiendo sin una adecuada reacción ante Paraguay y empatando sin ideas frente a Bolivia. Y no puede evitar preguntarse qué pasó con esas fieras.