Sherezade: Sabroso sincretismo

Sebastián Alburquerque

Viernes 22 de septiembre de 2017

En Patronato se puede encontrar el sabor de Medio Oriente con agregados locales. El mejor ejemplo de esto es su chorillana árabe.

Los primeros palestinos llegaron a Chile a principios del siglo 20, escapando del imperio otomano. En Santiago se establecieron principalmente en Recoleta y se dedicaron al comercio. A pesar de las diferencias culturales, se fueron adaptando rápidamente a la sociedad local, quizás ayudados porque la mayoría de ellos eran cristianos.

Esta majadera introducción histórica es ineludible si se quiere hablar de la comida árabe que se encuentra en Patronato. Porque fue en este barrio que los primeros palestinos trabajaron, y donde primero sintieron ganas de recordar los sabores de su tierra. Y décadas después, si se le pregunta a un descendiente dónde probar comida árabe, lo más probable es que responda que en Sherezade (antes de las risas, hay que consignar que fue bautizado así varios años antes que la teleserie turca).

En Sherezade se produce un sabroso sincretismo. Hay shawarmas (ese plato símbolo del Medio Oriente con carne a la espada cortada fina y servida envuelta en pan), falafel (garbanzos, habas y especias, todo molido y frito) y kubbe (carne molida con trigo burgol, puede ser cruda o cocida). Pero también platos de evidente inspiración chilena, como la chorrillana árabe, que es un combinado de lo antes descrito montado sobre una cama de papas fritas, uno de los más solicitados del menú.

Se probó un clásico shawarma en pan árabe, que cuesta $3.990. La carne, especiada con aliños de medio oriente (ras el hanout, principalmente), es acompañada con hummus (pasta de garbanzos molidos con tahine), tomate, lechuga y salsa de yogur. Rico, fresco y contundente. También se pidió una porción de falafel ($3.990), que llegan recién fritos. Muy sabrosos, aunque una pasada algo más larga por un papel absorbente le podría quitar el exceso de aceite.

Lo ideal es ir a este local en día de semana, porque en sábados y domingos se llena.

Patronato 45, Recoleta.