Vecinos en alerta por uso que se dará al Castillo Hidalgo

Natalia Heusser

Miércoles 06 de julio de 2016

Hasta diciembre del año pasado y durante 17 años, el castillo Hidalgo, en el cerro Santa Lucía, fue entregado en licitación al grupo Centro de Eventos Castillo Hidalgo S.A, que destinó el espacio para diferentes actividades de recreación. Para muchos habitantes del centro esto se convirtió en un dolor de cabeza, debido a las fiestas que se hacían hasta la madrugada.

Así lo cuenta el escritor Héctor Velis-Meza, quien en una oportunidad interrumpió una celebración a la una de la mañana, en compañía de otra vecina, para que los organizadores le bajaran el volumen a la música. “No nos pudieron parar y nos rogaban que saliéramos. Los amenazamos y les dijimos que la próxima vez iríamos en pijama a reclamar. Esa fue una guerra desatada. Incluso hubo vecinos que se fueron del sector porque no aguantaron el ruido”, aseguró.

Ya han pasado siete meses desde que el Castillo Hidalgo cerró sus puertas. La nueva licitación del lugar aún no se concreta, después de tres llamados, y la duda tiene en alerta a los vecinos.
La municipalidad de Santiago informó a La Hora que el pasado 14 de junio fue declarada desierta la última licitación pública, ya que no se presentaron ofertas válidas. Por ello se hará un cuarto proceso para adjudicar la concesión en menos de tres meses.

“Un interesado presentó su garantía de seriedad de la oferta, pero no presentó propuesta alguna a través del portal Mercado Público. Y el otro participante fue el único oferente que presentó su propuesta a través del portal Mercado Público, pero su boleta de garantía estaba mal extendida, razón que las bases de licitación establecen como causal ineludible para declarar fuera de bases la propuesta”, señala un comunicado de la municipalidad.
Este último caso corresponde a Sunshine Producciones, uno de cuyos socios es José Antonio Aravena, administrador del Teatro Caupolicán y ligado a Espacio Broadway y Passapoga.

Los vecinos no quieren que el lugar siga como centro de eventos, lo que ocurriría en caso de que Sunshine Producciones tomara el timón, según ha declarado el propio Aravena.

“Queremos hacer algo que sea entretenido para la comunidad”
José Aravena, postulante a la licitación.

“Queremos que derechamente el lugar sea un centro cultural. No estamos en contra de que la gente lo pase bien, el tema es que para eso hay que ir a otra parte. Yo no puedo pasarlo bien a costa de los vecinos. La noche se hizo para dormir”, afirmó Velis-Meza.

Por su lado, Aravena matiza. “No hay que juntar el tema del Castillo con el Passapoga. Si bien es cierto que trabajamos en la misma empresa, son unidades de negocio diferentes”.

Sunshine Producciones volverá a postular a la concesión. “Queremos hacer un centro de eventos, con un restorán en el cual estarán las condiciones para que los vecinos no sufran con ruidos molestos. Además pondremos un Museo del Pisco. Todo es más que nada para que el turista pueda disfrutar”.

Héctor Vergara, presidente de la Junta de Vecinos Parque Forestal, explicó que ellos quieren sensibilizar a las autoridades para que el Castillo entregue un beneficio a la comunidad y se convierta en un museo o en un espacio de cultura.

“No tengo nada en contra del trabajo que se realiza en el Passapoga, pero no creo que sea la imagen que Santiago deba entregar en un espacio de la categoría que tiene el Castillo Hidalgo”, opinó.

Fl-1579-hidalgo0La pugna por el tema de los horarios de funcionamiento

Héctor Vergara, de la Junta de Vecinos del Parque Forestal, pidió que en caso de que se concrete la licitación, el Castillo “no funcione más allá de un horario justo para los vecinos, como medianoche, y con todos los resguardos en cuanto a la contención acústica”.

Esto es puesto en duda por José Antonio Aravena, postulante al llamado hecho por el municipio.

“Me parece que el tema de los horarios debe ser consensuado con el municipio y los vecinos en una mesa de trabajo. Nuestra idea es hacer conciertos acústicos y otros eventos, y a la vez queremos tener una buena relación con ellos, en el sentido de que no pretendemos darles molestias. Pero los vecinos tienen que entender que hay cosas en las cuales no tienen por qué intervenir, cosas que no les corresponden. Ellos no tienen por qué opinar lo que se hará en un centro de eventos”, aseveró.