Luco’s: sampleando hamburguesas

Cristian González Farfán

Viernes 02 de diciembre de 2016

Luco’s tiene una carta que presenta un dilema, pues uno no sabe qué hamburguesa elegir entre las tentadoras opciones. Lo bueno es que también ofrece una solución.

La hamburguesería Luco’s resuelve en un santiamén un dilema que abunda entre los amantes de la buena mesa: cómo probar muchas cosas ricas en una sola pasada.

Este local no se centra simplemente en saciar el hambre. Se aparta del concepto de comida rápida y apunta hacia la calidad. Las Minigust, al final de la variada carta, acreditan esta afirmación.

Qué son las Minigust? Tres mini burgers -la Classic Cheese Burger, la Luco’s y la Molona- que valen $7.800. Si es goloso, no se deje engañar por el “mini”, porque, no tan a la vista, en un sucinto apunte, la carta informa que las hamburguesas vienen con papas -bravas o fritas-, chips de papa camote o ensalada verde. Elija, sin dudarlo un segundo, las bravas, que tienen una doble salsa. Una picante en la justa medida, y la otra de sugerente color amarillo.

Para la espera puede ordenar alguna de las cervezas nacionales o extranjeras. Pero si quiere innovar, apueste por los jugos de la casa. Mezcle vainilla, manzana roja y mango. Lo sirven en un jarrito de vidrio antiguo.

Hamburguesería Luco’s

Orrego Luco 34, Providencia. F: 22 710 5451

Cuando lleguen las Minigust comience por la Molona, cuya carne es una mixtura entre vacuno y choricillo y por eso figura en el menú entre las hamburguesas “especiales”. Lo mejor de esta preparación es el pimentón rojo asado, que atenúa el efecto del huevo frito.

La pequeña Classic Cheese Burger es como su nombre lo dice: clásica. Pertenece a las tradicionales y, para ser sinceros, es la que más se asemeja a un Burger King o un McDonald’s, aunque en miniatura. La distinción, eso sí, la marca una cebolla a la plancha que es un deleite al paladar.

Deje la Luco’s para el final. Si disfruta la rúcula en las pizzas, seguro lo hará en una hamburguesa. Eso, más el queso Comté y la salsa secreta, dotan de personalidad a la última de las minis. Ni ganas dan después de seguir con las papas bravas. Abren de lunes a sábado hasta la medianoche. Si va a la hora de almuerzo, es buena idea; después de la pega, en modo terraza, toda una experiencia.

La atención es otro de los puntos altos, sobre todo si le toca una garzona de acento caribeño.