Nuevo local con sabores gourmet del campo

Natalia Heusser

Lunes 04 de julio de 2016

Hoy se inaugura la Tienda Mundo Rural de Chile, con novedosos productos traídos del campo.

Pasta de cacao de Curacaví, aceite de palta de Lolol, hojuelas de ajo de Chiloé, ají de Lampa, snacks de choyayuyo de Chanco, orégano de Socoroma, avellana de la cordillera de Nahuelbuta, mermelada de ruibarbo de Punta Arenas.

¿Seguimos? Quinoa de Casablanca, té de zanahorias del valle de Lasana, topinambur de Los Ángeles, queso con centolla de Chonchi y ketchup orgánico de Olmué.

Esos son algunos de los productos campestres que llegaron a la ciudad. Hoy, en pleno corazón de Santiago, se inaugura la primera Tienda Mundo Rural de Chile, la que ofrecerá cerca de 400 productos creados por 64 microempresarios nacionales.

Este espacio apunta a mejorar la inserción de la agricultura familiar campesina en el mercado interno, para estrechar la brecha entre el productor y el consumidor final, lo que ayuda a un comercio más justo.

El lugar es atendido por seis personas y una de ellas es Sandra Escobedo (en la foto), quien se siente orgullosa de formar parte de este proyecto. “Queremos que las personas que viven en esta zona incorporen en su despensa productos artesanales de calidad. Además, la idea es darles una alternativa de mercado a pequeñas empresas familiares que hasta ahora sólo se daban a conocer a través de ferias”, dice Escobedo.

Ubicado en dependencias de la Oficina Municipal de Turismo de la Municipalidad de Santiago, frente a la Plaza de Armas, el local está en manos de la Confederación Unión Obrera Campesina de Chile (UOC), organización que recorrió el país en busca de los productos más innovadores.

“Acá no hay nada industrializado. Detrás de cada alimento y cada artesanía hay mujeres y hombres de esfuerzo haciendo algo distinto, con calidad y sabores únicos. La gente se llevará algo con historia y sabrá de dónde proviene”, destaca Olga Gutiérrez, presidenta de UOC.

La Tienda Mundo Rural es una iniciativa que forma parte del Programa Nacional de Comercialización de INDAP, y se espera que en los próximos meses se inauguren nuevos establecimientos. A fines de julio se abrirá uno en la Vega Monumental de Concepción y en septiembre en el Mercado Tirso de Molina de Recoleta.

“A partir de ahora se establece un nuevo nexo entre la agricultura familiar y los ciudadanos de las grandes urbes como Santiago”, señaló el director nacional de Indap, Octavio Sotomayor.

Otro de los objetivos es contar con una rotación de artículos y servicios de acuerdo a estacionalidad y oferta, ya que se trata de producciones a pequeña escala. En algunos días, por ejemplo, llegarán helados de Chiloé con sabores de frutos silvestres y joyas de plata y lapislázuli de Montepatria.

Atenderán de lunes a viernes de 9 a 18 horas, y sábados y domingos de 10 a 16 horas.

El amaranto se instala como el acompañante de las comidas

El amaranto es una planta similar a la espinaca, pero es considerada como un seudocereal al igual que la quinoa.

Es un superalimento, ya que es alto en proteínas, fibras dietéticas, calcio, hierro y potasio, y posee un contenido equilibrado en minerales y vitaminas.

Este producto se encuentra a $3.200 en la tienda y su productor es de Cabildo. “Se puede preparar como el arroz, con un poco más de agua. Sirve de acompañamiento para otras comidas y también se le puede agregar al yogur, ideal para las colaciones de los niños. Es un alimento muy completo, un buen suplemento”, cuenta Sandra Escobedo, quien atiende el local.

Aparte de ayudar a la cicatrización sirve como protector solar

Directamente desde Purén, el aceite de avellanas está hecho por Avellanas ChapRuiz, perteneciente al matrimonio Chaparro-Ruiz.

Este producto, que se encuentra a $10.500, es regenerador de la piel, especial para atenuar cicatrices.

Novelina Chaparro explicó que el aceite además es humectante y sirve como protector solar. “Está recomendado para todo tipo de piel, incluso para las personas que tienen rosácea, ya que tiene vitamina E y retinol. Es totalmente orgánico, molido y prensado en frío. Para un litro de aceite necesitamos alrededor de 20 kilos de avellana, las que pueden ser usadas luego de secarlas durante un año”, detalla Chaparro.

Manjar con leche de cabra es ideal para intolerantes a la lactosa

La tienda ofrece un manjar gourmet hecho con leche de cabra que es oriundo de Putaendo, producido por Lácteos Caprigo.

El pote de 500 gramos se encuentra a $9.600 y el kilo a $17.200.

“Su textura es más suave que la del manjar convencional y su sabor es muy rico”, dice Sandra Escobedo.

Contó que este producto es totalmente natural, libre de preservantes y aditivos, ya que se tiene un especial cuidado con las cabras que entregan la materia prima.

Es especial para intolerantes a la lactosa, es bajo en azúcar, grasa y colesterol; y alto en calcio y proteínas.