Las series que quieren destronar a GOT

Felipe Morales

Viernes 15 de julio de 2016

El éxito y la popularidad de Game of Thrones volvió a traspasarse a los Emmy. Al igual que en los últimos dos años, la serie de HBO lideró las nominaciones al premio más importante de la TV estadounidense, luchando en 23 categorías, incluyendo la de mejor producción dramática del 2016. Pero el rótulo de favorita no impide que otras producciones le hagan sombra.
La gran sorpresa es The people v. O.J. Simpson: American Crime Story, que lucha por 22 trofeos. La miniserie de FX tiene como eje el controvertido caso del deportista O.J. Simpson, quien, a pesar de las pruebas que lo incriminaban en un doble homicidio, fue declarado inocente por el jurado. La trama ahonda en el proceso judicial desde la perspectiva del abogado de Simpson y muestra las maniobras y estrategias utilizadas por ambas partes para conseguir sus objetivos.
Veep, con sus 17 nominaciones, es una de las favoritas para quedarse con los premios a la mejor comedia. Protagonizada por Julia Louis-Dreyfus sigue los pasos de la vicepresidenta de Estados Unidos y sus eternos conflictos y enredos con el poder. En la versión 2015 obtuvo el Emmy a Mejor serie cómica, destronando a la imbatible Modern Family.
Fargo, con 18 nominaciones, también lucha por convertirse en la mejor miniserie del año. La trama es una adaptación de la cinta de igual nombre escrita, producida y dirigida en 1996 por los hermanos Coen. La producción mezcla crímenes con humor negro.
Quien busca quitarle de las manos el premio a Mejor drama a Game of thrones es la ovacionada House of Cards. Con 14 nominaciones, la producción original de Netflix espera quedarse finalmente con el galardón, tras luchar dos años en vano. Protagonizada por Kevin Spacey y Robin Wright, la serie muestra el oscuro mundo político estadounidense y los secretos que guarda la Casa Blanca.
Otra de las sorpresas la dio Mr. Robot. El thriller cibernético sobre la revolución de los hackers acecha a las producciones tradicionales con apenas diez episodios estrenados. Sus siete nominaciones incluyen a Rami Malek como mejor actor en un drama y a la serie misma como el mejor drama del año. Es la única de la categoría que tiene sólo una termporada al aire.

La gran olvidada
Orange is the new black desapareció por completo entre las grandes categorías. Una sola nominación, mejor casting, saca la cara por una de las producciones que más elogios ha tenido en el último año.
Incluso Uzo Aduba, que el año pasado ganó el Emmy a mejor actriz de reparto en serie dramática, ahora ni siquiera fue mencionada. La trama ahonda en la vida de un grupo de mujeres privadas de libertad, las razones de su encarcelamiento y las relaciones de amor y odio que nacen entre ellas.