Marilyn: Oh, Marilyn, Marilyn...

Ignacio Tobar

Jueves 16 de junio de 2016

Un mes y medio tiene esta sanguchería ubicada donde antes funcionó el restorán Ópera. Su propuesta: emparedados de espíritu gourmet con una vista inmejorable de Santiago.

Qué importante es que la espera no sea una lata cuando vamos a comer. En la nueva sanguchería Marilyn, el espacio de tiempo entre el pedido y la llegada del plato es un placer. Unos enormes ventanales, con vista a la bella esquina de Merced y José Miguel de la Barra, son el sello decorativo de este nuevo espacio culinario que ocupa el lugar donde estuvo por diez años el restorán Ópera.

De estilo minimalista, unos largos mesones reciben a los clientes y el individual es a la vez la carta de sánguches. Son 12 en total y, con un mes y medio funcionando, ya piensan en incorporar nuevas preparaciones. Hay de mechada, cerdito, crudo, lengua, salmón y más. Todos, emparedados de autor.

El de plateada a lo pobre está buenísimo. De entrada, la carne revela que los maestros saben. Cocinada con la técnica al vacío, va deshilachada y su sabor, textura y caldo dan cuenta de que pasó una buena cantidad de horas en la olla. Se acompaña de cebolla caramelizada y un huevo frito. Todo envuelto en un pan amasado que quizá requiera un pelín más de calor. Puede agregarle mayonesa y el sánguche gana en calorías y también en sabor. La otra opción que pega muy bien es cambiar el huevo por tomate. La cebolla es abundante y suave. Y el conjunto resultante no es de esos sánguches que deben comerse con cuchillo y tenedor. Hablamos de una porción generosa y al mismo tiempo manejable.

Marilyn

Merced 395, Santiago, Barrio Lastarria.

Todas las opciones se acompañan de unas papas fritas con limón y perejil. Medio heladas las que llegaron junto a la plateada, pero ricas, crujientes y con vestigios de piel.

El precio único en Marilyn es $5.800 por cualquiera de las preparaciones. Las bebidas cuestan $1.500 y el schop Stella Artois $2.800. Es decir, precios amables de la mano de una excelente atención. Y la carta ya va creciendo: para este invierno sumaron un sánguche de prieta, con manzana y pebre de invierno. Vaya, pruebe y disfrute mirando a la gente pasar. Y si le queda espacio, pida la torta de milhojas. Deliciosa.