Expertos proponen que el Transantiago sea gratuito

Emma Antón

Jueves 16 de junio de 2016

De  acuerdo  al  último  informe elaborado por el Directorio de Transporte Público Metropolitano  (DTPM), la evasión en buses del Transantiago aumentó al 28% entre enero y marzo de este año.

Este problema ha sido una constante en los últimos años, por lo que el gobierno ha tomado una serie de medidas como más zonas de validación en paraderos y aumentar la frecuencia de las fiscalizaciones.

Sin embargo, el déficit que sufre el sistema provoca que en ocasiones se aumente el precio del pasaje, según lo que determina el Panel de Expertos.

En este contexto es que Lorenzo Cerda, ingeniero y economista, junto a Juan Carlos Muñoz, ingeniero civil y uno de los directores de Metro, realizaron
una propuesta para terminar con la evasión y otros problemas que enfrenta el sistema de transporte, tanto  de  tipo  operativo  como  de infraestructura.

A  través  de  una  columna  publicada  en  el  diario  La  Tercera, los profesionales propusieron que el Transantiago sea gratuito.

En el texto señalan que actualmente  el  costo  del  sistema (en el que se incluyen los buses y el  Metro)  es  aproximadamente de  1.480  millones  de  dólares  al
año,  y  que  el  Estado  aporta  con un 45% del costo, por lo que presentan varias alternativas.

Una  de  ellas  es  que  el  55% restante  se  financie  a  través  del aporte  de  empleadores  y  empleados.  En  Santiago,  la  cantidad de trabajadores dependien-
tes  es  cercana  a  dos  millones. De  esta  forma,  cada  uno  aportaría $11 mil al mes. Y si se consideraran al 10% de trabajadores independientes  que  hay  en  la capital, el aporte de cada trabajador disminuiría en un 5%.

La  otra  alternativa  es  que  el Estado  redujera  su  aporte  a  un 25%,  para  que  el  75%  restante sea  financiado  por  trabajadores y  empleadores, aumentando  la cuota  a  $15  mil  mensuales.  El 20% que ya no subsidiaría el fisco  se  destinaría  a  invertir  en  infraestructura y material rodante.

“Me parece una alternativa bastante factible dentro de la realidad de  Santiago”.
Rodrigo Martin, arquitecto y docente de la Usach.

Esta  cuota  mensual  permitiría que todas las personas se movilizaran  gratuitamente,  en buses al menos. Si bien los profesionales consideran que la idea  se  puede  extender  a  Metro,  por  el  momento  se  limitan a  una  gratuidad  sólo  en  los  buses,  ya  que  liberar  la  entrada al tren subterráneo podría incre-
mentar la saturación actual.

Ambos autores reconocen que la idea no es perfecta y que se puede  mejorar, pero argumentan una serie de razones que  impactarían  positivamente
en los ciudadanos (ver lista).

El experto en transportes Louis de Grange reparó en su Twitter que el costo anual, según la Memoria 2014 de la DTPM, es 1.785 millones de dólares, y no 1.480 como señala la columna.

Las ventajas

  • Se incentivaría el desplazamiento en transporte público.
  • Disminuiría la congestión vehicular, ruido, accidentes y contaminación.
  • Erradicaría completamente la evasión.
  • No habrían costos asociados a cobros y fiscalización (red de carga, torniquetes, fiscalizadores).
  • La detención de los buses sería más corta, porque los usuarios ingresarían y saldrían por todas las puertas.
  • Disminuiría los tiempos de viaje.
  • Aumentaría la calidad y provisión del servicio por parte de las autoridades al no preocuparse más por la evasión.
  • Las personas que no cuentan con ingresos también podrían movilizarse gratuitamente.
  • La productividad de los trabajadores aumentaría por el menor tiempo que tomaría transportarse hasta el lugar de trabajo.

Lo que piensan otros dos especialistas

  1. La idea planteada por Cerda y Muñoz encontró un detractor en Iván Poduje, arquitecto, magíster en desarrollo urbano y profesor de la Universidad Cató-
    lica. El profesional le restó validez a la propuesta, la que calificó como “populista”. Poduje  destacó  que  “no  hay  ninguna  ciudad  relevante,  ninguna capital del mundo de tamaño equivalente  que  tenga  este  sistema.  Entonces  por  qué  nosotros vamos a estar innovando en cuestiones  que  no  reportan  ningún  beneficio  y  que,  al  contrario, pueden  implicar  un  riesgo  gigantesco a la alicaída calidad del Transantiago.  Me  parece  que  no  va  al fondo del asunto, que es darle a la gente un mejor servicio”. Además,  destacó  que  no  habría ninguna  manera  de  controlar  la cantidad  de  gente  o  la  afluencia en las estaciones de Metro. “Si la tarifa  es  gratis  en  todos  lados,  lo que  vamos  a  tener  son  aglomeraciones gigantescas”, dijo.
  2. Rodrigo Martin, profesor de la Escuela de Arquitectura de la Universidad  de  Santiago  e  integrante  de  Smart  City  Lab,  considera  que  la  idea  es  al  menos  “interesante”. “Me  parece  una  alternativa  bastante  factible  dentro  de  la  realidad  de  Santiago,  claro  que  debiera ser escalada, o sea, no pensar  en  un  sistema  de  gratuidad  que  incluyera  al  Metro.  Debiera ser algo que generara alternativas, se podría llegar a un punto  intermedio  donde  ciertas líneas  específicas  fueran  seleccionadas  para  generar  una  descarga  al  Metro  y  hacer  un  servicio  gratuito  en  algunos  puntos cruciales”. El  arquitecto  agregó  que  “las  alternativas  que  plantean  son  bien diversas,  desde  aumentar  el  impuesto a la gasolina o un impuesto  específico  a  los  empleados. Creo  que  ahí  hay  que  verlo  con cuidado,  porque  eso  se  vuelve complejo cuando uno lo ve a una escala  grande,  si  vemos  un  reemplazo  completo  por  un  sistema  gratuito  necesitamos  un  ingreso tremendo”.