Así se preparó el adolescente que hace historia en Rio

Francis Mella

Martes 09 de agosto de 2016

Ariqueño, mateo y buen hijo. Así es el novel representante nacional de tiro con arco, que entrena con su madre y su hermano mayor.

Cursa tercero medio en el Colegio Adolfo Beyzaga Ovando de Arica, su ciudad natal. Y si bien dedica horas de entrenamiento a su pasión, el tiro con arco, tampoco descuida sus estudios: hasta el momento, tiene un promedio 6,2.

Así es Ricardo Soto, el arquero chileno -no confundir con Claudio Bravo, Johnny Herrera y otros- que se convirtió en el 34° exponente nacional clasificado a los Juegos Olímpicos de Rio 2016. A sus 16 años, además, logró una marca histórica: se convirtió en el deportista chileno de menos edad en clasificar a una cita olímpica. Batirá, así, el anterior récord del velocista Diego Valdés, quien en Sidney 2000 participó con 17 años.

La clasificación de Soto se dio así: otro arquero, Guillermo Aguilar consiguió el cupo olímpico para Chile en el Panamericano de Medellín. Sin embargo, ello no implicaba que él mismo asistiera a los Juegos. Si nuestro país aseguraba la plaza para Rio, la Federación Chilena de Tiro con Arco acordó que organizaría un evento clasificatorio para determinar quién sería el representante nacional en la cita olímpica. El torneo en cuestión se realizó el domingo pasado en Peñalolén y Soto resultó ganador. Aguilar quedó en el quinto puesto.

“Yerko y Edward Araya de Arica me han dado consejos. Igual estoy  súper nervioso”.

Como todo deportista que recién inicia su carrera, el principal apoyo de Soto es su familia. “Mi papá me financia, es mi sponsor, me apoya harto para las competencias”, cuenta a La Hora.

Perteneciente al club de tiro con arco Ajayu Thaya (“alma de viento” en aymara) de Arica, el deportista entrena en la cancha ubicada en las dependencias de la piscina olímpica de la ciudad. Lo hace junto a su madre y su hermano mayor, quien hasta antes de entrar a la universidad también practicaba el deporte. Éste fue, precisamente, el impulsor de la carrera de Ricardo: a los diez años, y mirando a su hermano, tomó el arco y lanzó sus primeras flechas.

-¿Qué sentiste al clasificar a Rio siendo tan joven?

– Felicidad, orgullo, por las dos cosas: por ser el más joven en clasificar y además por ir a Rio, tengo mucha felicidad y mi familia también estaba feliz.

-¿Cómo fue el tema de la clasificación, ya que había sido otro compañero el que había logrado el cupo para Chile?

– A principio de año, la federación entregó la información de que si se obtenía el cupo individual en Medellín, el clasificado se iba a definir en Chile. Guillermo (Aguilar) lo consiguió y se hizo el clasificatorio, como estaba estipulado.

-¿Esperabas triunfar?

– Fue difícil, pero no era algo imposible, ya que yo en el ranking nacional iba primero, así que tenía varias chances de lograrlo. Luego de ganar no sabía como reaccionar, estaban mi mamá y mi hermano y ellos me abrazaban y lloraban y yo ahí parado sin reaccionar, jaja.

-¿Has podido compartir experiencias con otros clasificados?

– Sólo he hablado con los hermanos Edward y Yerko Araya, que son de Arica. Igual estoy súper nervioso y ellos me han dado consejos, así que estoy agradecido por el apoyo.

-¿Qué buscas en tu primera participación en unos JJ.OO.?

– Lo que planeo en las Olimpiadas es mantener mi promedio, lo que acostumbro a hacer. Tengo unas competencias preparatorias en Iguazú y el entrenador de la selección planea hacer un concentrado para prepararme bien.

-¿Cómo sientes que te afectará tu edad en estos Juegos?

– La verdad no sé si ser joven me favorezca o perjudique por el tema de la experiencia. Estoy tranquilo esperando la competencia.