El proceso se inició ayer con la lectura de los cargos por parte del fiscal. El general (r) Ríos Montt se acogió al derecho a no declarar.
27 de enero 2012
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n un proceso judicial histórico iniciado ayer en Guatemala, el fiscal Manuel Vásquez leyó los cargos: al menos 266 hechos donde habrían muerto más de 1.771 personas, se habrían cometido 1.485 violaciones y se habría desplazado a unos 29 mil individuos.
El acusado es el general retirado Efraín Ríos Montt, quien encabezó una dictadura durante un año y cinco meses, desde marzo de 1982 a agosto de 1983.
En su exposición, Vásquez presentó entre las evidencias recabadas informes antropológicos y de comisiones internacionales.
Vásquez acusó a Ríos Montt de autorizar masacres que tuvieron como fin explícito el exterminio del grupo étnico ixil.
El fiscal citó los planes militares de campaña "Victoria 82" y "Firmeza 83", explicando que además del exterminio de civiles, parte de la estrategia de los militares fue la violación y agresión sexual a mujeres ixil, destrucción de fetos y, posteriormente, exterminación de las mismas.
"NO RESPONDERÉ"
Al terminar la presentación de la fiscalía, la jueza Carol Flores informó al general (r) que era su turno para declarar y le recordó que tenía derecho también a guardar silencio.
"He entendido lo que ha querido decir la fiscalía, pero no responderé", dijo Ríos Montt de pie.
Es la primera vez que el ex dictador es citado por la justicia, debido a que gozaba de inmunidad política, inherente a la investidura de diputado que ostentó desde hace casi tres lustros y hasta el 14 de enero pasado.
Miles de personas llegaron al edificio de Tribunales y sus inmediaciones para manifestar rechazo al ex dictador y exigir justicia.
El conflicto armado en Guatemala duró 36 años (1960-1996) y dejó más de 200 mil muertos y desaparecidos. Los militares aplicaron la política de "tierra arrasada" para eliminar a la población civil que, potencialmente, podía apoyar la acción de las guerrillas izquierdistas o sumarse a sus filas.