Rodolfo Gálvez fue segundo en el pasado mundial de Italia y ahora se prepara ahora para el Panamericano de Brasil, donde quiere ser campeón.
14 de octubre 2010 por Rafael Lafuente Z.
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Ha pasado más de una semana desde que Rodolfo Gálvez obtuviera el segundo lugar en el Mundial de Bochas modalidad Raffa disputado en Roma y el jugador de Societá Sportiva Italiana de Valparaíso sigue sumando felicitaciones.
Es que lo hecho por Gálvez en Italia es histórico, tomando en cuenta que nunca un chileno había llegado tan lejos en un certamen internacional de la especialidad. "El recibimiento en Chile fue bueno, la gente estaba súper contenta, nunca pensé que iba a ser de la magnitud que tuvo. La repercusión fue grande para este medio que es chico, ya que estaban todos pendientes del partido", reconoce el bochista.
Eso sí el camino para convertirse en vicecampeón del mundo fue largo, ya que Gálvez comenzó a jugar bochas cuando tenía diez años y la gloria la alcanzó recién 24 años después. "Yo llegué de suerte a practicarlo, porque me cambié de casa y llegué a una que quedaba al lado de las canchas de la Federación. De curioso comencé a mirar cómo jugaban y de a poco me fui metiendo", recuerda.
Para el Mundial la preparación comenzó recién en marzo, una vez que el Director Técnico Nacional, Francisco Converti, le confirmó que representaría a Chile. "Me tuve que preparar solo, porque esta modalidad no se juega acá. Eso me hizo asistir al torneo en desventaja, porque me enfrenté con rivales que se dedican profesionalmente a esto", explica.
Sobre la final Gálvez recuerda que estuvo cerca de ganarle al austriaco Nicole Natale, pero al final perdió por un estrecho 15-13. "Me faltó ganar el punto decisivo. Cuando pude no lo hice y lo aprovechó el otro. Faltó mantener la cabeza fría, porque éste es un deporte de precisión", afirma el bochista, quien ahora se prepara para el Panamericano que se disputará en Brasil el próximo mes, donde reconoce que "la meta es salir campeón".
En Valparaíso encontró apoyo
Rodolfo Gálvez reparte sus días entre su empresa familiar y las dos prácticas semanales en Santiago. Durante los fines de semana viaja a Valparaíso para defender a su club, Societá Sportiva Italiana, principalmente en verano, donde se hacen torneos cada dos semanas.
Lo que motivó al vicecampeón del mundo a jugar por un club fuera de Santiago es el apoyo que le dieron, algo que le costó encontrar en la capital.
"En la Quinta Región se han hecho mejor las cosas que en Santiago, hay un problema de dirigentes. Yo he tenido problemas con ellos, porque acá hay mucha preferencia por los amigos y el que se entrena duro no es tomado en cuenta", reconoce el bochista, quien viajó a Italia junto a Ulises Gnecco, presidente de la rama de bochas del club porteño.
"En Chile sólo existen el fútbol y el tenis"
Las bochas no es un deporte muy popular en Chile. La actividad se mueve en el ámbito amateur, situación que Rodolfo Gálvez tiene más que asumida. "Eso es un problema del deporte chileno, porque si uno mira a Estados Unidos allá un gallo tira un dardo a la muralla y le pagan. Acá es imposible", lamenta, aunque afirma que la solución está en mejorar las políticas de Estado con respecto al deporte. "Pasa más por una política de gobierno, como en todos los deportes que no son masivos. Ahora obtuvimos un segundo lugar, pero varias veces hemos sido terceros o cuartos en el mundo, pero nadie nos ha tomado en cuenta. Aquí en Chile sólo existen el fútbol y el tenis".