Club español aprobó instauración de un código de ética cuando se conocen irregularidades de la gestión anterior.
06 de septiembre 2010
06/09 | 06.00hrs.
Tomás González sabe hacer historia06/09 | 06.00hrs.
La Roja y el partido de las oportunidades06/09 | 06.00hrs.
La UC se suma a las caídas de los grandes en la Copa Chile
El Barcelona aprobó la instauración de un código ético para buscar "la excelencia en la gestión, dotándola de transparencia y honestidad", según informó el portavoz de la directiva, Toni Freixa.
La aprobación de este documento no viene de la nada, ya que justamente en estos días la prensa española está develando algunos presuntos casos de corrupción ocurridos durante la gestión de Joan Laporta, presidente hasta julio.
En el código se prohíben las prácticas que generen conflictos de intereses, la contratación laboral de familiares, la asunción de gastos suntuosos, desproporcionados o injustificados o el cobro de comisiones.
Junto con la elaboración del texto Freixa anunció que se creará una comisión de control y transparencia, "integrada por un miembro de la junta y de personas de reconocido prestigio del mundo empresarial", que velará por el buen gobierno de la entidad.
El portavoz de la junta negó, en todo caso, que la actual directiva haya filtrado datos que sobre la investigación que el club está realizando sobre la gestión de Laporta.
"El club no tiene como estrategia de comunicación hacer públicos estos datos", precisó al respecto. El actual presidente, Sandro Rosell, fue la mano derecha de Laporta cuando éste llegó al cargo, pero después se distanciaron y Rosell dejó la directiva.
Freixa afirmó que los resultados de la investigación se podrían hacer públicos durante la asamblea de socios de la entidad, que se realizará el 16 o 17 de octubre.