Habían quedado atrapados en un río.
23 de agosto 2010
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Unos 70 biólogos y ambientalistas rescataron el domingo a dos delfines de agua dulce de los nueve que quedaron atrapados en un río debido al bajo nivel de las aguas.Seguir leyendo el arículo
"En este primer operativo de rescate se logró trasladar a dos bufeos (delfines de agua dulce) de un peso entre 30 a 40 kilos; podríamos decir que son dos bufeos jóvenes. Nos faltaría rescatar los otros siete", dijo a la AP Rodrigo Quintana, encargado de medio ambiente de la empresa Gas Trans Boliviano.
Los nueve delfines de agua dulce quedaron atrapados desde principios de julio en el río Pailas (afluente del río Grande), al norte de la ciudad de Santa Cruz, cuyas aguas bajaron de nivel debido a la deforestación y la sequía agravada por el fenómeno climático de El Niño.
Fueron capturados por medio de varias redes grandes y luego se les subió a un coche. Había helicópteros disponibles por si se presentaba alguna emergencia.
En un principio, los dos delfines fueron colocados en vehículos todo terreno, adaptados especialmente para ellos. Fueron trasladados unos dos kilómetros por tierra hasta botes inflables y de aluminio acolchonados, donde se les desplazó para luego soltarlos en un lugar donde hubiera un nivel mayor de agua. Durante el traslado se les mojaba y humedecía con toallas, señaló Quintana.
En cada bote iba un biólogo especializado en este tipo de mamíferos. Se estima que el primer operativo costó unos 20.000 dólares.
En el rescate participaron biólogos y ambientalistas del Museo de Historia Noel Kempff, con apoyo de FunSar, la Fundación Omacha y TransBolivia (GTB), Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPFB), entre otros.
Quintana explicó que aún falta rescatar a siete delfines más. Se calcula que se puede rescatar a dos o tres por día.
Una reducción del caudal y la pesca con redes podrían condenar a muerte a estos mamíferos mansos de color rosado terroso que, al igual que sus parientes del océano, sacan sus lomos a la superficie para respirar.