La selección española campeona del mundo tuvo un multitudinario recibimiento.
12 de julio 2010
12/07 | 12.02hrs.
Las parejas ya están listas para iniciar el último baile12/07 | 12.02hrs.
Un dolor de cabeza llamado Jabulani12/07 | 12.02hrs.
El hombre que ajustó a la Naranja Mecánica
ESPAÑA VIVIO literalmente un día de locos gracias a las celebraciones por la obtención de la Copa del Mundo el domingo ante Holanda.
Miles de personas salieron a las calles para recibir a la selección que aterrizó por la mañana en suelo español en un avión que tenía escrito "Campeones, orgullosos de nuestra selección" y de inmediato comenzaron las actividades de celebración.
Lo primero que hicieron fue llevar la copa al Palacio Real para mostrársela al Rey Juan Carlos I y a su familia, donde el capitán Iker Casillas le regaló una camiseta del equipo campeón.
En la ocasión la autoridad sólo tuvo palabras de elogios y agradecimientos para los nuevos campeones del mundo. "Gracias por hacer realidad los mejores sueños y por ser un ejemplo de deportividad, nobleza, buen juego y trabajo en equipo".
TRAS EL saludo real los dirigidos de Vicente del Bosque siguieron su procesión por las calles de Madrid rumbo a La Moncloa, el palacio donde vive el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, quien continuó con los homenajes.
El ejecutivo cuando tuvo la copa en sus manos saltó con ella como si fuera un jugador recibiéndola, lo que provocó la ovación de toda la gente que miraba el acto.
Ya más en serio Zapatero afirmó que "han ganado por ser los mejores, por jugar en equipo, por el juego limpio y por esa buena actitud y saber estar en el campo y fuera del campo".
Después de los actos protocolares los campeones se subieron a un bus descapotable que los exhibió por toda la capital española, donde la gente se agolpó para ovacionar y entregarle su reconocimiento a un equipo que entró a la historia deportiva de España por ser el primero que gana un Mundial.