El técnico español olvidó a sus críticos y mantuvo un perfil bajo en la victoria.
12 de julio 2010
12/07 | 17.00hrs.
Hasta el rey se rindió ante el campeón12/07 | 12.02hrs.
Las parejas ya están listas para iniciar el último baile12/07 | 12.02hrs.
Un dolor de cabeza llamado Jabulani
cuando el arbitro británico Howard Webb levantó sus brazos para indicar el final del partido, los jugadores españoles se abalanzaron sobre el técnico Vicente del Bosque para celebrar con él el histórico título de campeones del mundo.
En la euforia los seleccionados tomaron al estratega y le hicieron un manteo, una especie de homenaje a un hombre que tuvo que aguantar las constantes críticas del medio español con una paciencia que nunca lo hizo molestarse, por muy violentas que fueran las descalificaciones.
Y ese homenaje de sus pupilos fue agradecido con humildad por el DT, quien con su característica tranquilidad le dio todo el crédito a sus jugadores, evitando cualquier protagonismo que para él era injustificado.
"Se lo debemos todo a ellos, a estos magníficos jugadores", dijo Del Bosque sobre los artífices del título español.
Incluso cuando fue consultado si le dedicaba el triunfo a sus detractores mantuvo la compostura y evitó la polémica.
"Me acuerdo ahora mismo de mucha gente pero las dedicatorias me las guardo para mí", aseguró.
Sobre el partido el seleccionador destacó que su equipo supo sacar adelante un duelo que para él fue bien planteado por los holandeses, omitiendo la inexplicable brusquedad de los naranjas.
"En el primer tiempo empezamos bien, y luego, cuando ellos atacaron, las salidas de Casillas evitaron males mayores. En el segundo hemos merecido el triunfo, pero también ellos han podido marcar", comentó.